Usamos
- con calma
- hemos observado
- podría considerar
- el año pide
- lo que queda
- este ritmo
- lo que importa
La voz y las reglas que hay detrás de cada lectura y de cada página de este sitio.
Cinco principios
Si una frase puede ser más sencilla, la simplificamos. Los adjetivos se ganan su sitio o se van.
Escribimos: Su año pide quietud.
No escribimos: Su año mágico le llama hacia una quietud honda y profunda y hacia la alineación interior.
Evitamos las generalidades con forma de horóscopo. Cada observación se ata a algo concreto de los datos que tenemos.
Escribimos: Su nombre lleva un 8. Los ochos tienden a ordenar.
No escribimos: Mucha gente siente la llamada de ordenar su vida en este momento.
Cursiva para el peso. Sin negritas a gritos, sin mayúsculas. La página debe resultar serena.
Escribimos: Lo que queda es lo que importó.
No escribimos: ¡LO QUE QUEDA ES LO QUE DE VERDAD IMPORTÓ!
Las frases cortas pesan. Las usamos cuando algo merece una pausa.
Escribimos: Tómese el día. Observe lo que llega.
No escribimos: Tómese el día para observar plenamente todo lo que llega y así comprender de verdad el mensaje.
Tratamos al lector como a un adulto. El halago rompe la confianza sin ruido. No lo usamos.
Escribimos: Sus números no deciden nada por usted.
No escribimos: Es usted un alma hermosa destinada a la grandeza.
Vocabulario
Usamos
Evitamos
Reglas de puntuación
Calibración del tono
Más cálido. A veces en primera persona del plural. El lector es el centro.
Sobrio. Llano. Sin vocabulario místico en absoluto.
Seguro pero sereno. Nunca urgente. Nunca persuasivo en el sentido comercial.
Véalo compuesto
Así escribimos
Cada regla de esta página existe para que una lectura pueda leerse despacio. La forma más clara de juzgar la voz es leer una.